Sistema preventivo

Un sistema pedagógico propio

El Sistema Preventivo de Don Bosco trata de hacer que los jóvenes se desarrollen en un ambiente educativo donde las relaciones de cercanía, unas normas razonables y una preocupación por el desarrollo integral de la persona hagan de él o ella un sujeto activo en su proceso de enseñanza-aprendizaje.

Sus tres pilares…

Razón

Este pilar o dimensión fundamental del Sistema Preventivo de San Juan Bosco tiene cuatro vertientes en las que puede ser entendido según Lenti (2011). Por un lado se puede entender como justicia donde el docente y el discente están sujetos a una norma común, y que han de actuar según la misma. En un segundo momento esta dimensión significa la sensatez y la razonabilidad de todo lo que hay en el contexto educativo, desde las normas que lo rigen hasta la actuación del propio educador. El tercer aspecto de esta razón es todo lo referente a la racionalidad. El cuarto y último es el compromiso del educando en su desarrollo intelectual.

Religión

Para entender este punto en este sistema educativo hace falta meterse en la cultura y la sociedad de la época en la que fue desarrollado. Para Don Bosco, según Lenti (2011), no entendía una educación desligada de su formación religiosa ya que era algo necesario para su pleno desarrollo como persona.

Podemos decir que este pilar nace desde los valores del evangelio y también de la búsqueda de sentido que todo ser humano realiza y desarrolla, que es un elemento esencial para que la persona pueda desarrollar un autoconcepto lo más completo de sí mismo. Además este elemento del Sistema Preventivo implica una educación en valores que proporcione a la persona un horizonte vital donde desenvolverse como ser humano, teniendo como modelo y guía a Jesús de Nazaret.

También esta palabra, religión, recoge la necesidad de que los educadores sean testigos y modelos de lo que quieren transmitir, al igual que lo hacen los creyentes cuando buscan orientar a otros que se están iniciando en este camino de madurez espiritual. Esto llevará al educador a proponer experiencias significativas y personalizadas para cada educando.

Amor

Es un término usado en italiano por Don Bosco, el cual no tiene una traducción directa a un término con el mismo significado en lengua castellana. La “amorevolezza” según Lenti (2011) es un amor hecho detalle, un amor que se fija en las pequeñas cosas y saca a relucir, un amor que es ternura demostrada y manifiesta, un cariño que el alumno percibe y nota por parte del docente que se preocupa por su maduración y futuro.

Este amor educativo es preocupación, ternura, confianza… Y solo desde estas claves es posible que se establezca una relación personal, que a su vez sea educativa y de ayuda, entre el educador y el educando. Todo esto hace que el educador en este sistema busque el desarrollo personal del educando y no solo su desarrollo académico o profesional.

El Sistema Preventivo como Pedagogía

El Sistema Preventivo es también una metodología pedagógica caracterizada por:

  • La voluntad de estar entre los jóvenes compartiendo su vida, mirando con simpatía su mundo, atentos a sus verdaderas exigencias y valores;
  • La acogida incondicionada, que se convierte en fuerza promocional y capacidad incansable de diálogo;
  • El criterio preventivo, que cree en la fuerza del bien que hay en todo joven, aún en el más necesitado, y trata de desarrollarla mediante experiencias positivas de bien;
  • La centralidad de la razón, que hace razonables las exigencias y las normas; que es flexibilidad y persuasión en las propuestas; de la religión, entendida como desarrollo del sentido de Dios innato en cada persona y esfuerzo de evangelización cristiana; del amor, que se expresa como un amor educativo que hace crecer y crea correspondencia;
  • Un ambiente positivo tejido de relaciones personales, vivificado por la presencia amorosa y solidaria, animadora y promotora de actividades de los educadores y del protagonismo de los mismos jóvenes;
  • Con un estilo de animación, que cree en los recursos positivos del joven.

El Sistema Preventivo como Pastoral

Esta propuesta original de evangelización juvenil parte del encuentro con los jóvenes donde éstos se encuentran, valorizando el patrimonio natural y sobrenatural que todo joven lleva consigo, en un ambiente educativo cargado de vida y rico en propuestas; se actúa a través de un itinerario educativo que privilegia a los últimos y a los más pobres; promueve el desarrollo de los recursos positivos que tienen y propone una forma particular de vida cristiana y de santidad juvenil.

Este proyecto original de vida cristiana se organiza alrededor de algunas experiencias de fe, opciones de valores y actitudes evangélicas que constituyen la Espiritualidad Juvenil Salesiana (EJS).

El Sistema Preventivo como Espiritualidad

El Sistema Preventivo encuentra su fuente y su centro en la experiencia de la caridad de Dios, que previene a toda criatura con su Providencia, la acompaña con su presencia y la salva dando la vida.

Esta experiencia dispone al educador para acoger a Dios en los jóvenes, convencido de que en ellos Dios le ofrece la gracia del encuentro con Él y lo llama a servirle en ellos, reconociendo su dignidad, renovando la confianza en sus recursos de bien y educándolos para la plenitud de la vida.

Esta caridad pastoral crea una relación educativa a la medida del adolescente y del adolescente pobre, fruto de la convicción de que toda vida, aún la más pobre, compleja y precaria, tiene en sí misma, por la presencia misteriosa del Espíritu, la fuerza de la liberación y la semilla de la felicidad.